-Identidad-
Cartagena la Heroica
Cartagena es una ciudad turística y con mucha historia. Cartagena fue fundada el 1 de Junio de 1533 por Pedro de Heredia y sus marinos. En ella hay muchos lugares de interés como: Muelle de Los Pegasos, Casa del Marqués de Valdehoyos, Iglesia de Santo Domingo, Iglesia y Monasterio San Pedro Claver, El Reloj Público, Las Bóvedas, Las Murallas, etc.
Como sabemos, desde la llegada de Cristóbal Colón a América todo a cambiado en muchos aspectos como las creencias y culturas de los pueblos indígenas, esto ha cambiado hasta el día de hoy muchísimo.
Cuando Cristóbal Colon llego a “América” un mundo diferente. El mundo de donde él venia tenia otro cultura, creía en un sólo Dios y había alcanzado cierto grado de desarrollo tecnológico. El creyó haber llegado a la India, pero se encontró no solo un paisaje diferente, en aquellas islas a las que dio un nombre encontró grupos de personas que vivían de otra manera, y que ya hacia mucho tiempo habían dado nombre a estos territorios.
Pero Colón aún ignoraba muchas cosas; al ver a estos aborígenes pintados y usando taparrabos, pensó que eran primitivos y que desconocías muchas cosas, ofreció medicina, por ejemplo, desconociendo que estas tribus contaban con chamanes expertos en curar enfermedades usando especies naturales, les ofreció presentarles a su Dios “único y verdadero”, ignorando que ellos tenían sus propios Dioses, que su relación con sus Dioses se daba a través de la naturaleza, de la tierra Americana. Por esta causa los indígenas pensaban que solo estaban ahí por puro interés en oro, entre otras cosas.
La situación de Odiseo nos hace pensar el Colon y en la mirada que tuvo al pisar tierras Americanas, una mirada de asombro que quedo registrada en su diario personal. Cristóbal pretendió ser un cronista describiendo lo que paso con sus propias palabras, su nombre que significa el que lleva a Cristo. Su diario esta escrito en una forma impersonal, tercera persona. Colon no descubre ese yo capaz sino tiene más que una oscura certidumbre de pecado y la desobediencia, pero en relación con Dios y su majestad, no en relación consigo mismo.
Otros cronistas de indias respaldarán también con sus relatos fantásticos y subjetivos. Doscientos o mas cronistas de Indias que han sobrevivido al tiempo, estos cronistas heredaron la tradición medieval judeo-cristiana que termina por imponerse en España a las incipientes luces del renacimiento. Encontraron una amplia gama de fenómenos naturales de América, incluyendo a la población nativa, cronistas y conquistadores no podían ver el fenómeno por lo que era, sino, a duras penas, como una proyección de sus prejuicios, intereses, miedos, fantasías y deseos. Las sociedades indígenas entraron en un proceso de formación que las separo de su propio mundo mítico-religioso, empezaron a vivir una vida prestada, subsidiada.
Algunos autores defienden la idea de que hay una relación estrecha entre violencia, escritura y poder. La escritura de las crónicas de Indias es a la vez inventario, registro y tergiversación, pero en todo caso es siempre ideología; la ideología del pueblo español que se sobrepuso a la visión mítica que era transmitida de forma oral en el mundo indígena.
Esta es la tristeza latinoamericana, la tristeza de no haber escrito la propia historia, tristeza de haberse dejado escribir en el cuerpo las marcas de la inferioridad que aún sobreviven.
Cartagena es una ciudad turística y con mucha historia. Cartagena fue fundada el 1 de Junio de 1533 por Pedro de Heredia y sus marinos. En ella hay muchos lugares de interés como: Muelle de Los Pegasos, Casa del Marqués de Valdehoyos, Iglesia de Santo Domingo, Iglesia y Monasterio San Pedro Claver, El Reloj Público, Las Bóvedas, Las Murallas, etc.
Como sabemos, desde la llegada de Cristóbal Colón a América todo a cambiado en muchos aspectos como las creencias y culturas de los pueblos indígenas, esto ha cambiado hasta el día de hoy muchísimo.
Cuando Cristóbal Colon llego a “América” un mundo diferente. El mundo de donde él venia tenia otro cultura, creía en un sólo Dios y había alcanzado cierto grado de desarrollo tecnológico. El creyó haber llegado a la India, pero se encontró no solo un paisaje diferente, en aquellas islas a las que dio un nombre encontró grupos de personas que vivían de otra manera, y que ya hacia mucho tiempo habían dado nombre a estos territorios.
Pero Colón aún ignoraba muchas cosas; al ver a estos aborígenes pintados y usando taparrabos, pensó que eran primitivos y que desconocías muchas cosas, ofreció medicina, por ejemplo, desconociendo que estas tribus contaban con chamanes expertos en curar enfermedades usando especies naturales, les ofreció presentarles a su Dios “único y verdadero”, ignorando que ellos tenían sus propios Dioses, que su relación con sus Dioses se daba a través de la naturaleza, de la tierra Americana. Por esta causa los indígenas pensaban que solo estaban ahí por puro interés en oro, entre otras cosas.
La situación de Odiseo nos hace pensar el Colon y en la mirada que tuvo al pisar tierras Americanas, una mirada de asombro que quedo registrada en su diario personal. Cristóbal pretendió ser un cronista describiendo lo que paso con sus propias palabras, su nombre que significa el que lleva a Cristo. Su diario esta escrito en una forma impersonal, tercera persona. Colon no descubre ese yo capaz sino tiene más que una oscura certidumbre de pecado y la desobediencia, pero en relación con Dios y su majestad, no en relación consigo mismo.
Otros cronistas de indias respaldarán también con sus relatos fantásticos y subjetivos. Doscientos o mas cronistas de Indias que han sobrevivido al tiempo, estos cronistas heredaron la tradición medieval judeo-cristiana que termina por imponerse en España a las incipientes luces del renacimiento. Encontraron una amplia gama de fenómenos naturales de América, incluyendo a la población nativa, cronistas y conquistadores no podían ver el fenómeno por lo que era, sino, a duras penas, como una proyección de sus prejuicios, intereses, miedos, fantasías y deseos. Las sociedades indígenas entraron en un proceso de formación que las separo de su propio mundo mítico-religioso, empezaron a vivir una vida prestada, subsidiada.
Algunos autores defienden la idea de que hay una relación estrecha entre violencia, escritura y poder. La escritura de las crónicas de Indias es a la vez inventario, registro y tergiversación, pero en todo caso es siempre ideología; la ideología del pueblo español que se sobrepuso a la visión mítica que era transmitida de forma oral en el mundo indígena.
Esta es la tristeza latinoamericana, la tristeza de no haber escrito la propia historia, tristeza de haberse dejado escribir en el cuerpo las marcas de la inferioridad que aún sobreviven.
-Laura Castro-
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